Balandra y La Paz en un día: la excursión perfecta desde Cabo
Aguas turquesa poco profundas, el famoso hongo de roca y el atardecer en el malecón.
Balandra es de esas playas que parecen editadas aunque no lo estén: agua turquesa tan baja que puedes cruzarla caminando, arena blanca y cerros rojizos alrededor. Está a las afueras de La Paz, la capital de Baja California Sur, y es una de las mejores excursiones desde Los Cabos.
Balandra es de esas playas que parecen editadas aunque no lo estén.
El secreto para disfrutarla es sencillo: salir temprano. La Paz está a unas dos horas de Cabo San Lucas, y Balandra a unos 30 minutos más de la ciudad. Si sales con las primeras luces, llegas con el mar todavía en calma, la luz suave sobre los cerros y la playa casi para ti. A media mañana el estacionamiento se llena, sube el viento y los colores se apagan bajo el sol del mediodía.
Una bahía protegida, con reglas que conviene conocer
Balandra es un área natural protegida y, para cuidarla, el número de visitantes por día es limitado. El acceso funciona en horarios de mañana y de tarde, con una cuota de entrada que administra la CONANP. Las reglas han cambiado varias veces en los últimos años, así que confirma los horarios y la cuota vigentes un día antes. En la playa casi no hay sombra ni restaurantes, por lo que conviene llevar tu propia agua, algo de comer, bloqueador y una sombrilla, y llevarte de regreso todo lo que traigas.
Caminar por el mar hasta el Hongo
Lo que hace a Balandra distinta de cualquier otra playa de Baja es lo baja que es. Puedes alejarte mucho de la orilla con el agua apenas a las rodillas, cruzando bancos de arena y canales que cambian con la marea. Si sigues la curva de la bahía llegas al Hongo, la roca en forma de hongo esculpida por el viento y las olas que se volvió el símbolo de La Paz. Es la foto clásica, pero date un momento para voltear hacia los manglares y los cerros: es una de las vistas más tranquilas de la región.
Comer en El Tecolote y una tarde sin prisa
Cuando te dé hambre, la playa El Tecolote está a unos minutos. Tiene una fila de restaurantes frente al mar con pescado fresco, bebidas frías y vista a la isla Espíritu Santo del otro lado del canal. El Tecolote también es tu plan B: si Balandra ya llegó a su límite del día, puedes pasar la mañana aquí y aun así tener un gran día de playa.
Por la tarde, regresa a la ciudad y camina por el malecón de La Paz, el paseo junto al mar. Está lleno de esculturas, cafés y neverías, y se siente muy distinto a las calles más concurridas de Cabo. Quédate al atardecer si puedes: el sol se mete directo en la bahía y es uno de los mejores cierres de día en toda Baja.
Cómo ir y volver
Si te quedan energías, el regreso puede incluir una parada en Todos Santos, el pequeño Pueblo Mágico del lado del Pacífico, para un café o un paseo por sus galerías. De cualquier forma es un día largo al volante, y casi todo el camino de vuelta es de noche. Con nuestro Open Service tienes un vehículo privado con chofer por hora (mínimo cuatro horas), así que puedes parar donde quieras, dejarnos los tiempos a nosotros y dormir en el camino de vuelta. Escríbenos por WhatsApp para cotizar.


